En este proyecto abordamos la transformación integral del espacio exterior de una vivienda, entendiendo el jardín y la terraza como una extensión natural del interior.
La intervención parte de un concepto claro: crear continuidad entre arquitectura, paisaje e interiorismo. Diseñamos un jardín de inspiración mediterránea donde la vegetación estructural, las especies aromáticas y la floración aportan textura, color y ritmo al conjunto. La lámina de agua se convierte en el eje central del proyecto, generando una atmósfera sensorial que potencia la experiencia del espacio exterior.
La terraza se concibe como una estancia más de la vivienda. La selección de materiales pétreos, acabados naturales y una iluminación arquitectónica cuidadosamente estudiada refuerzan la coherencia estética y funcional del conjunto. Cada elemento ha sido pensado desde una mirada global de interiorismo, buscando equilibrio, serenidad y atemporalidad.
El resultado es un proyecto donde jardín, terraza e interior dialogan en armonía, elevando la calidad espacial de la vivienda y creando un entorno diseñado para disfrutar durante todo el año.












